Ante la mala calidad del aire los niños menores de 10 años, adultos mayores de 65 y personas con enfermedades cardiovasculares y  respiratorias, así como aquellos que tienen enfermedades crónicas o un sistema inmunológico debilitado.

Niños menores de 10 años

Debido a que sus pulmones son más pequeños, respiran más veces por lo que el volumen de aire que ingresa a su organismo es mayor que el de un adulto, de ésta forma cuando los niños están expuestos a ambientes con mala calidad del aire, su condición física se convierte en un factor de riesgo.

 

 

Adultos mayores a 65 años

Este grupo es vulnerable debido a que puede tener presencia de alguna enfermedad crónica o degenerativa, que deteriore su sistema inmunológico, sobre todo en la época de invierno es importante protegerlos de la exposición a contaminantes atmosféricos y enfermedades respiratorias.

Personas con enfermedades respiratorias

Las personas con presencia de enfermedades respiratorias pueden sufrir complicaciones debido a la irritación que muchos de los contaminantes atmosféricos causan al sistema respiratorio, tal es el caso del ozono contaminante, de ésta forma la irritación favorece la entrada de más agentes infecciosos y compuestos tóxicos contenidos en el aire, que en el trayecto de pulmones y alveolos pueden entrar hasta el torrente sanguíneo presentándose así graves daños a la salud del paciente.